Beckett no accedió a ser leído ni publicitado. Vino sólo la lluvia y alguien gentilmente nos envió algunos golpes concretos y una piedra. Sin embargo, el paso vespertino entre un anciano que cuidaba su gallo de pelea en un andén y su mirada cómplice en restrospectiva, junto a otros sucesos inenarrables (¿para qué?), marcaron el tránsito del esquivo y sonriente espectro.
Ahora, pensándolo mucho y mientras esperamos a Lucía Estrada para que nos lea a Fernando González, vamos a pasar la hoja de en los géneros habituales de un club de lectura y tomaremos la pintura en afán de sacar filo procaz a los cinco sentidos de la ciudadanía (virtual).
Vassily Kandinsky es el apropiado, porque además se nos mezcla su paleta y su libro "Sobre lo espiritual en el arte" a nuestra intención de ruptura y fundación.
Ahora, pensándolo mucho y mientras esperamos a Lucía Estrada para que nos lea a Fernando González, vamos a pasar la hoja de en los géneros habituales de un club de lectura y tomaremos la pintura en afán de sacar filo procaz a los cinco sentidos de la ciudadanía (virtual).
Vassily Kandinsky es el apropiado, porque además se nos mezcla su paleta y su libro "Sobre lo espiritual en el arte" a nuestra intención de ruptura y fundación.

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